8 feb. 2009

Everithing & nothing



Sé que todo esto es a causa mía. No te preocupes, lo merezco.
Creo que al fin me escuchaste, y también creo que lo hiciste cuando menos lo esperaba.
Pero no puedo esperar menos, ¿Cuanto daño te hice? Quizás lo averigüe ahora, es interesante, aún cuando mi mundo se viene abajo no demuestro ni una pizca de tristeza, ninguna lágrima que exponga ante todos la soledad que me absorve en estos momentos, ninguna mirada melancólica, ningún atisbo de dolor. Sólo una fría sonrisa en mi moribunda cara sin expresión.
Y así, como una muñeca que no puede hacer nada más que observar cuantas cosas pasan frente a sus ojos, cuantas injusticias y dolor, cuanto pesar, me quedo callada... Soy una muñeca, ¿que más? No hablo, pero pienso. No expreso, pero siento. ¡Así es! SIENTO
Siento... un profundo dolor que recorre hasta el último rincón de mi cuerpo y espíritu. En lugar de llorar mi cuerpo se estremece, se estremece ante la idea de no poder volver a sentir ese cálido cuerpo que le pertenecía. Pertenecía. Palabra clave ¿no crees? Fuiste mío, y doy gracias a Dios por aquello, al menos tuve un pasado hermoso. Pasado. El Pasado siempre será tan feliz. Presente. Futuro. ¿Tendré alguno? Lo dudo, aunque quiero creer que tu no eres mi mundo, que no lo eres todo, ¿Para que sigo mintiendome? Te necesito, EXACTO. Te necesito... Porque te convertiste en mi todo cuando tenía nada.
Y ahora, ¿qué? Me dejas un enorme vacío, un agujero negro en mi corazón. tu partida se lleva todo y no te das cuenta. Ni siquiera lo sabrás.
¿Así termina todo?
Fue una gran historia de amor. Quizás en algún momento pueda encontrar la página donde me perdí...

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